martes, 21 de agosto de 2007

XI

Naces,
y nace contigo la nieve,
esa lluvia cálida que toca mi puerta,
la que desposa la noche,


-y me calma-

el corazón azotado
bajo el puente y los suspiros.

Invento tus esquinas,
acertijos de soledad
que los resuelvo de golpe,
que seducen la mente,
que libera la sombra
con el lenguaje de mis manos
para hoy condenarme


-dulcemente-

a tu eternidad.



**
De: Soledades y nostalgias.

1 comentario:

Gabriela Palomino dijo...

Me gustó mucho. Deja un dulce sabor, después de leerlo.

Gracias por la visita y saludos de una compatriota.