
Ésos ojos;
¡ay! ésos ojos de pájaro salvaje
que se están anidando bajo el beso de la noche,
¡están abriendo la puerta!
y aunque tus labios callen
¡están seduciendo a mis manos!
Ésos ojos;
¡ay! ésos ojos que algún día
la tierra fresca de mis labios
los volverán a comer;
¡ay amor!
hoy se me hacen agua.
***
De: Soledades y nostalgias
No hay comentarios:
Publicar un comentario