martes, 21 de agosto de 2007

Demanda.


Hasta el agua de tus ojos
me tendrá angustiado
cuando no sepa qué beber.

Mujer; música celeste
que engendras alegrías
al filo de mis labios;
dame esa paz
con alas de ave
y ojos de insecto
que me hace vulnerable de ti,

y dame también, por vez última,
ese beso al cual nunca renuncié.
***
De: Soledades y nostalgias.

1 comentario:

Gabriela Palomino dijo...

"...ese beso, al cual nunca renuncié."
Hermoso, y el suspiro de cualquier mujer.

Saludos.