martes, 21 de agosto de 2007

III Traición

¿Quién ha sazonado mi piel…
ante la mesa dónde tú comiste?
¿Acaso la memoria muerta…
aún no sabe que me perdiste?

Cómo siempre, tu ingenuidad vive,
mi corazón ha muerto de hambre, triste
no quiere degustar un poco de vida
ni probar nada, porqué te fuiste.

El traicionero mío, te suplica
llora el indecente, desconsolado
y empieza a querernos, por oírnos tanto.

Yo sólo río porque; no hay más
razón para llorar, de estas tardes
¡ah! son tus casualidades, fatales.


----
De: Tiempo Fuera.

No hay comentarios: