lunes, 20 de agosto de 2007

1.- Huída

Después de lo efímero
sólo me queda el hueco infaltable en el costado,

-es decir, al lado derecho de mi cuerpo-

y un repentino bostezo de aliento amargo,

-como el de mujer abandonada-

porque te llevaste el grito ahogado
de la sal de mi cuerpo
y un adiós que tiene traje de vacío.




***
De: Entre Pasiones.

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